WordPress ha tenido un año intenso. La versión 7.0 se publicó el 20 de mayo de 2026, la 7.1 «Mary Lou» el 19 de agosto y el 28 de octubre llegó 7.1.4, una actualización de seguridad que WordPress.org recomienda instalar de inmediato. Además, la 7.2, última versión mayor del año, está prevista para el 8 de diciembre.

Si administras un sitio o una tienda, este es el resumen de lo que cambió y, sobre todo, de lo que conviene revisar antes de actualizar.

Primero lo urgente: WordPress 7.1.4

La versión 7.1.4 es una actualización de seguridad. Según el anuncio oficial, corrige varios problemas, entre ellos una debilidad en el proceso de actualización que podía permitir la ejecución remota de código durante la ventana de actualización y varias vulnerabilidades de tipo XSS almacenado en bloques, en la Interactivity API, en el Personalizador y en las solicitudes de borrado de datos personales.

Qué hacer:

  • Actualiza a 7.1.4 si tu sitio ya está en la serie 7.1. Es una actualización menor: no cambia funciones, solo corrige fallos.
  • Si sigues en una versión anterior, las correcciones de seguridad se retroportaron a todas las ramas que todavía las reciben (actualmente desde la 4.7). Comprueba en Escritorio → Actualizaciones que tu sitio tenga la última versión menor de su rama.
  • Si las actualizaciones automáticas menores están desactivadas, este es un buen momento para revisar por qué. Son las que instalan este tipo de parches sin intervención.

Una precisión: en su página de versiones, WordPress.org indica que solo la versión más reciente de la serie 7.1 se mantiene de forma activa. Las ramas antiguas reciben parches de seguridad, pero no mejoras ni correcciones generales.

Qué trajo WordPress 7.1

Según el anuncio de la versión, los cambios más visibles son:

  • Estilos responsivos integrados. Se puede ajustar cómo se ve un bloque en distintos tamaños de pantalla desde los Estilos globales o desde la configuración de cada bloque, sin escribir CSS.
  • Estados interactivos para botones. Los bloques de botón admiten estilos para hover, foco y activo.
  • Nuevo editor de imágenes. Una ventana modal sustituye la herramienta de recorte anterior, con recorte libre o por proporción, volteo, rotación precisa y edición de metadatos.
  • Procesamiento de imágenes en el navegador. La compresión, el redimensionado y la generación de miniaturas se hacen en el navegador, con soporte para AVIF, HEIC y mapas de ganancia HDR.
  • Notas en cualquier parte del contenido. Las notas para revisión en equipo ya no se limitan al nivel de bloque: admiten texto enriquecido, menciones y varias conversaciones por bloque.
  • Dos bloques nuevos: Playlist, para listas de reproducción de audio, y Tabs, para organizar contenido en pestañas.
  • La barra de administración acompaña al usuario en todos los editores.

La versión 7.0, por su parte, había subido la versión mínima de PHP a 7.4 e incorporó una interfaz común para conectar WordPress con modelos de IA. La edición colaborativa en tiempo real, que se esperaba para 7.0, se retiró antes del lanzamiento por motivos de estabilidad y tampoco está activa en 7.1.

Lo que puede romperse: el editor ahora está aislado

El cambio con más impacto técnico de 7.1 no se ve a simple vista: el editor de entradas se carga ahora siempre dentro de un iframe, con cualquier tema, igual que el editor del sitio. La guía de campo de 7.1 advierte que los plugins que dependen de acceder al documento del editor desde fuera deben revisar su JavaScript.

En la práctica, esto puede afectar a plugins antiguos de maquetación, campos personalizados o herramientas de SEO que inyectan estilos o scripts en el editor. El síntoma típico: el editor carga, pero un panel no aparece, un estilo no se aplica o un botón deja de responder. Lo que ven los visitantes no cambia; el problema queda en el escritorio.

La guía también menciona la actualización de jQuery UI a la versión 1.14.2, que puede requerir pruebas en plugins que dependan de su comportamiento o de sus estilos.

Requisitos del servidor

Desde WordPress 7.0, el mínimo es PHP 7.4. Los sitios con PHP 7.2 o 7.3 se quedan en la rama 6.x y no reciben la actualización a 7.x. Para instalaciones nuevas, el equipo de hosting de WordPress recomienda PHP 8.4 u 8.5 y MySQL 8.4 o MariaDB 10.11 o posterior.

Que tu sitio pueda funcionar con PHP 7.4 no significa que convenga quedarse ahí: es una versión sin soporte de seguridad desde hace años. Pero subir de golpe a PHP 8.4 sin probar puede provocar errores críticos en plugins o temas sin mantenimiento. El orden razonable es: copia de pruebas, actualización de PHP en la copia, revisión del registro de errores y, después, producción.

Lo que viene: WordPress 7.2 el 8 de diciembre

Según el calendario oficial, WordPress 7.2 está en fase beta, con la primera versión candidata (RC1) prevista para el 17 de noviembre y el lanzamiento para el 8 de diciembre de 2026. Junto con 7.2 llegará también un nuevo tema por defecto.

Las fechas de una versión en desarrollo pueden moverse; la 7.0 se retrasó varias semanas sobre su fecha original.

Una forma sensata de actualizar

No hace falta actualizar una versión mayor el mismo día de su lanzamiento. Lo que sí conviene es tener un procedimiento:

  1. Parches de seguridad, cuanto antes. Las versiones menores como 7.1.4 están pensadas para instalarse sin esperar.
  2. Versiones mayores, con una o dos semanas de margen, para que los autores de plugins publiquen sus actualizaciones de compatibilidad.
  3. Siempre en una copia de pruebas primero, sobre todo si el sitio es una tienda o depende de plugins de pago, membresías o integraciones con otros sistemas.
  4. Un respaldo comprobado antes de actualizar. Un respaldo que nunca se ha restaurado no es un plan de recuperación.
  5. Revisión después de actualizar: el registro de errores, el checkout si hay tienda, los formularios y el editor.

Si administras varios sitios para tus clientes, la transición a 7.2 en diciembre es un buen momento para revisar versiones de PHP, plugins sin mantenimiento y el estado de los respaldos de todos a la vez.

En nuestro soporte WordPress hacemos ese trabajo en copias de prueba antes de tocar producción, y en el soporte para agencias lo hacemos detrás de tu equipo, con tus clientes. En ambos casos te confirmamos el alcance y el costo antes de intervenir.